Un dato de color: solo 4 SP (4000 cm3) hicieron mejor tiempo que el poleman de la fórmula promocional, por lo que Miguel Ángel GUERRA, se podría haber entreverado tranquilamente con los mismos.
Ya de la fecha corrida en el Cabalén, los dirigentes habían decidido hacer un impasse hasta conseguir un número razonable de participantes. Y se llegó al domingo 16 de julio, donde a pesar de la escasa cantidad del parque se decidió correr, y los pilotos desistieron de cobrar premio. Así el organizador, el Vicente López Automóvil Club, daba la entrada gratis, y solventaba los demás gastos. Pero para que el SP no tuviera ya su lápida, se necesitaban no menos de 15 autos en condiciones de correr, y que de ellos, al menos 6, pudieran discutirle algo a Luis. Así los pocos que se dieron cita en el autódromo, soportaron el viento, luego de la final de la F-4, pensaban más en ir a casa a comer los ravioles, que en ver otro paseo de Luis y su Berta-Tornado. Nueve autos en la primera serie, y 5 para la segunda.
La 1° batería fue un duelo entre DEL RÍO, RECALDE y DI PALMA. Sobre el final se queda Luis con la caja trabada y le cede la victoria a RECALDE en el parcial.
Así al menos en la segunda batería, Luis debió correr contra reloj, para recuperar lo perdido. Había sido 3° en la 1° serie a 38". Era mucho, pero la gran superioridad del dominador de la categoría, hizo que descontara esos 38" y sumara 29" más a su favor. Es decir que la segunda serie la ganó por más de 1'.
Esta carrera volvió a señalar que el SP entraba en una pendiente descendente difícil de revertir, y que caminaba al final de la categoría.








