Como ser, hubiera sido lindo. Pero se ve que progresar, trabajar, crecer, desarrollarnos, pensar en el mañana, en el futuro, en programas de desarrollo mirando varios años por delante no es lo nuestro.
Lo nuestro ha sido emparejar hacia abajo, creernos los mejores del mundo, quedándonos de brazos cruzados. Destruir lo bueno que se ha hecho, ninguneándolo, diciendo que lo de afuera es mejor, que no podemos competir.
Y así un día se dejó de hacer el Torino, años antes desapareció la mejor categoría que tuvimos, el Sport Prototipo. La categoría de las multitudes la hicieron de apenas 3 litros de cilindrada, y después de 3 años, descubrieron que el Tornado tenía árbol de levas a la cabeza, entonces le sacaron el 10% de la cilindrada. Hicimos una categoría de exportación como la Mecánica Argentina Fórmula 2, que también supimos deshacerla.
Somos bastante dañinos realmente. No nos queremos para nada.
Saludos.
