Cuando el hermano menor del HDLGC tuvo suficiente edad y su licencia de conducir, solìa llevarse el GR los sàbados a la noche para pasear. Le contaba siempre de las virtudes del auto, de la comodidad, y lo sencilo que se conducìa.
Ya mayor y trabajando, el primer auto del jòven fue un Renault 18 GTX Break. Buen auto. Motor grande, caja de 5 velocidades. Pero el muchacho le contaba que no lo dejaba satisfecho.
Asì las cosas, vende el Renault, y va por un Torino. El HDLGC le habìa encontrado una ZX marròn glacè, en la zona del Talar de Pacheco. Muy buen auto, pocos kms. Una vez comprada, los amigos de lo ajeno, que alguna vez pagaràn el daño que hacen, se la llevaron un lunes feriado. El seguro algo le pagò. Pero ahora alcanzaba para una coupè TS del '70. Le consiguiò una que parecìa la mejor. El dueño la tenìa desde hacìa varios años y decìa que era "la mejor". El joven la compra. Por fin tenìa su Torino. Pero aquì la tuvo que luchar, porque en realidad no era lo que aparentaba, pero eso serà otro tema, otra vez.
La fue levantando de a poco. Motor, tapizado, y en estos ùltimos 4 o 5 años pintura. ¡¡¡¡Y los talleres que tardan, y se creen que el tiempo no corre!!!!. Pero por fin, hace unos meses, a pesar de no tener todavìa todas sus luces en funcionamiento, el auto ya està de nuevo en las calles.
Este martes 2 de febrero, el HDLGC, necesitaba sacar su Torino un rato a la ruta. La baterìa estàba baja de carga, y llevarla un rato a velocidad ayudarìa a levantar la carga disponible. Arreglò con su hermano menor. Èste saldrìa de su trabajo rumbo a su casa, e irìan juntos. En cierto punto, el Grand Routier pegarìa la vuelta.
Asì pasadas las 21:15 hs se juntaron. Ambos Torino en la puerta del garage, como en otros tiempos. Sucios, no tan relucientes como quisieran, pero "veteranos de tantas batallas", lucìan orgullosos, esperando el momento de volver a circular juntos.
Y allà fueron. Primero la coupè en busca de algo de nafta a la YPF de siempre, en Saavedra. Luego por la Avenida Parque, para desembocar en la Panamericana. Habìan acordado circular en el orden de los 2800 RPM. Ambos autos estaban casi igual relacionados. Y "chupados", como alguna vez la 2 y la 3 en la recta de Nürburgring, circulaban del lado izquierdo de la autopista del Sol. Adelante la TS, detràs el GR. Iban dando cuenta de un auto tras otro, y retumbaba en la autopista el bravo bramido del Tornado y del 7 bancadas.
El HDLGC disfrutaba tanto como su hermano. Pensaba para sus adentros, "¡¡¡què gran auto es el Torino!!!". Una coupè pronta a cumplir 46 años, y vaya uno a saber cuantos kms. Un GR que supera el medio millòn de kms, con jòvenes 35 años prontos a cumplir tambièn. Y no desentonaban en absoluto con el resto del parque. Se robaron muchas miradas.
Pasando el Camino del Buen Ayer, el HDLGC apareò a la coupè y se fue adelante. Èl volverìa en Don Torcuato otra vez con rumbo a Capital. Su hermano siguiò camino. Cruzaron miradas.
Regresando el GR recuperaba baterìa segùn su voltìmetro. Todo el tiempo el tacòmetro estaba arriba de las 3000 RPM. Tan solo un Vento le seguìa el tren, y lo superaba por un momento. Asì volviò sin novedades a la ciudad, y rumbo a su cochera. Su hogar. Subiò la rampa, y estacionò su auto. Cortò la corriente. Lo cerrò. Lo mirò, y esta vez sì, ambos cruzaron sonrisas. No durò mucho el paseo, pero tenìa una enorme carga emocional y simbòlica.
¿Cuantos años pasaron?. Quizà 12 o màs desde que viajaban juntos por la ruta, mostrando a nuevas generaciones de argentinos, que este paìs, alguna vez fue el orgulloso fabricante de un auto de clase internacional, llamado TORINO.





